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jueves, 23 de diciembre de 2010

Felices Fiestas 2010-2011

Todo tiene un principio y un final, y este año no es la excepción. El 2010 se está acercando a su fin. Como siempre para esta época, comenzamos a hacer balances. Ponemos en la balanza de nuestra existencia aquello que hemos logrado y aquello que se nos ha escurrido de las manos. Miramos con cansancio a la vez que con orgullo todo lo trabajado, todo lo concretado, los momentos buenos y los malos… en última instancia, el camino recorrido que, de una forma u otra, nos ha llevado a estar donde estamos hoy.

Pero no somos solo lo que fuimos sino también lo que seremos. Y en este futuro caben nuestros deseos y esperanzas. Así cobran importancia las fiestas. Despedidas de tiempos pasados y celebraciones de nuevos comienzos. Tiempos de descanso, de familia y de amigos. Momento de alegría por aquellos que aun están, y de nostalgia por aquellos que ya no nos acompañan.

Desde el almanaque es solo un cambio de fecha. Desde nuestra experiencia particular, es un cambio de época, de nosotros mismos. Es un tiempo de renovación y cambio para mejor, lleno de expectativas y proyectos. Es por eso que les deseo lo mejor para estas fiestas. y que el año próximo esté colmado de oportunidades. Gracias por haberme acompañado durante este año con su lectura y comentarios.  

¡¡¡Felices Fiestas!!!


sábado, 11 de diciembre de 2010

Christian Freiherr von Wolff (1679-1754)

Filósofo alemán de corte racionalista, nacido en Breslau el 24 de enero de 1679 y fallecido en Halle el 9 de abril de 1754. Tuvo una importante influencia en el pensamiento de Immanuel Kant. Entre sus obras podemos nombrar Philosophia practica universalis mathematica methodo conscripta, con la que obtuvo su doctorado, y Pensamientos racionales acerca de Dios, el mundo y el alma del hombre, así como sobre todas las cosas en general, entre otras tantas.

Para Wolff todo conocimiento, y en especial la filosofía, debe ser un todo ordenado racionalmente por medio del método científico.  De allí que la lógica sea como la espina dorsal de la filosofía, teniendo esta última como partes constitutivas una dimensión especulativa correspondiente al intelecto, y una dimensión práctica correspondiente a la voluntad. Lógica y ontología se vuelven una y la filosofía se fundamenta en dos principios lógicos, el de no contradicción y el de razón suficiente

Según este autor, la filosofía especulativa estará conformada por la ontología, cuyo objeto será el ser; la psicología racional, cuyo objeto será el alma; la cosmología, cuyo objeto será el mundo; y finalmente, la teología racional, cuyo objeto será Dios. El ser es igual a la esencia, el ser pensable es idéntico al ser posible. En otras palabras, lo lógico es idéntico a lo ontológico, y adelantándose a Hegel, todo lo racional es real. Por otra parte, la filosofía práctica estará constituida por la política y la economía. 

La existencia no es ni un esencial ni un atributo sino un modo de ser. La causa de la existencia se halla fuera del ser posible. ¿Qué es un esencial para Wolff? Es un conjunto de elementos no contradictorios entre sí que forman la esencia de la cosa, es decir, aquello que hace que eso sea eso y no otra cosa. 

El mundo material consta de cosas compuestas y modificables constituidas por sustancias simples. El alma, para Wolff, es una sustancia simple con poder de representarse a sí misma y al mundo a través del conocimiento. Para este pensador es posible asociar el conocimiento al deseo, de allí que el acto de conocer se rija por dos criterios, a saber, el de placer o conocimiento de una perfección; y el de dolor o conocimiento de una imperfección. 

Al igual que a los demás filósofos posteriores a Descartes a Wolff se le planteó el problema de la incomunicabilidad de las sustancias, la res extensa y la res pensante. En otras palabras, el problema de la unión y relación del cuerpo y del alma. Para resolver esta cuestión simplemente adhirió a la respuesta que había dado Leibniz sobre la armonía preestablecida. 

A pesar de haber sido acusado de ateo e impío, Wolff afirma la existencia de Dios. Por un lado existe el mundo contingente que no posee una razón suficiente, y por otro lado existe un Dios necesario en cuya esencia se encuentra la razón de su existencia. 

martes, 23 de noviembre de 2010

Hiperconectados e incomunicados.

Tema trillado si los hay en los últimos tiempos. Tratemos de pensar nuevamente sobre esto aportando nuevas perspectivas al asunto. Vivimos en una sociedad ávida de conexión. Gracias a los avances técnicos es posible comunicarnos en tiempo real con cualquier persona o grupo de personas ubicadas en cualquier lugar del mundo ya sea por teléfono, teleconferencia, teléfono móvile o internet. Estamos a un clic de distancia. 

En los últimos años han hecho furor en internet las redes sociales como Facebook o Twitter, y antes, los sistemas de mensajería instantánea tales como Messenger o GTalk. Como nunca antes en la historia de la humanidad el hombre puede entablar “diálogo” con gente que ni conoce, y lo más probable es que nunca conozca personalmente. 

Es posible observar también una suerte de exhibicionismo cibernético. Gran parte de la gente que utiliza estas herramientas de conexión tiende a exponerse, a decir que es lo que siente, que es lo que hace, que es lo que piensa, etc. Y junto con este exhibicionismo cibernético existe necesariamente un voyerismo cibernético, es decir, aquellos que ven y consumen todo lo que los otros escriben sobre su vida “privada”. Es como si el concepto de “privado” se hubiera transformado en "privado de privacidad", aunque por propia elección. 

Ahora bien, ¿Por qué esa necesidad, observable sobre todo en los más jóvenes, de exponerse a la vez que mirar a los demás? Reconozco que la primera respuesta fácil sería simplemente: compartir buenos momentos con los amigos y conocidos. Pero, ¿no será también una forma de buscar reconocimiento? ¿Una pequeña cuota de fama? Y, ¿es esto verdadera comunicación o son simplemente monólogos multimedia?

Cuestión complicada. En resumidas cuentas la pregunta sería: ¿Qué necesidad? O dicho de otra forma, ¿Por qué? No niego la maravilla de los avances científicos, al contrario, los aprovecho. Sin ir más lejos este blog. Pero que la herramienta exista no implica que no pueda pensar porque existe y porque quiero usarla. 

No es casual que haya elegido como título de este post: Hiperconexión e incomunicación. Nunca antes el hombre había estado tan conectado con los demás hombres, o si se prefiere, con toda la humanidad. Los nombres de inter-net y redes sociales están pertinentemente colocados. Pero que estemos conectados no significa necesariamente...

martes, 9 de noviembre de 2010

Gottfried Wilhelm von Leibniz (1646-1716)

Filósofo racionalista alemán nacido en Leipzig el 1 de julio de 1646. Fue hijo de un jurista y profesor de filosofía moral. Se lo conoce además de por su importante lugar en la historia de la filosofía, por haber descubierto el Cálculo infinitesimal y el sistema binario. A su vez fue el inventor de la primera calculadora mecánica capaz de operar las cuatro operaciones aritméticas básicas. Falleció el 14 de noviembre de 1716 en Hannover. 

Siguiendo la línea racionalista moderna va a afirmar que, para que un juicio sea absolutamente cierto, deberá existir una absoluta conformidad de la idea con la cosa. De esta forma, las ideas claras y distintas para este autor serán aquellas que surgen de un juicio de identidad, principio fundamental de la modernidad, a saber, que el sujeto sea igual al predicado (S = P). Este tipo de juicio responderá entonces a una “Razón suficiente”. 

La “Razón suficiente” es aquella razón última que explica lo que la cosa es; es la razón de por qué acontece o es lo que acontece o es. Nada es sin que haya una razón que la haga ser, eliminando así toda contingencia, sumergiendo al sujeto y a la realidad a la mera necesidad. 

Para Leibniz Dios es el creador que conoce todo perfectamente. En otras palabras, todo conocimiento se reduce para Dios a un juicio de necesidad o identidad. En contraposición a este conocimiento perfecto, encontramos el conocimiento del hombre de tipo restringido ya que la ciencia humana no es capaz de reducir todo conocimiento a juicios de identidad sino a juicios contingentes. De allí que para el hombre sea importante, no ya el principio de identidad propio del conocimiento de Dios, sino el principio de Razón suficiente propio de las verdades contingentes más adecuadas a la capacidad del hombre.

Conocer necesariamente es conocer la cosa en su esencia, es decir, todo lo que la cosa es, todo el predicado que está contenido en la cosa. Nada sucede sin razón, sin un por qué, todo sucede necesariamente. La causa de algo es su razón, su inteligibilidad esencial. Por esto la importancia de descubrir la necesidad de lo que acontece para poder conocer más perfectamente. 

Dios es el que todo lo entiende suficientemente (perfecta y necesariamente). La Razón suficiente se halla fuera de las cosas contingentes. Su búsqueda es la pregunta sobre la base fundamental de todo. Detrás de la Razón suficiente se encuentra la razón final que no es otro que Dios. 

Ahora bien, los griegos ya se lo habían preguntado y Leibniz vuelve a repetir la pregunta: ¿Por qué hay algo en vez de nada? Recuperando el Argumento Ontológico de la existencia de Dios este autor dirá que Dios contiene todas las perfecciones que hay en las sustancias derivadas. Dios es perfecto, y por ser perfecto necesariamente debe existir. Una de las consecuencias de esta perfección será la elección que este ser superior ha hecho del mejor mundo posible entre...

domingo, 31 de octubre de 2010

“La miseria del historicismo” de Karl Popper

Podríamos decir que el núcleo central de la problemática que Popper trabaja en el texto, “La miseria del historicismo”, es el demostrar que el historicismo es un método indigente, es decir, totalmente estéril. De esta manera da cinco claves para comprender esta demostración. Estas claves son: 
  1. “El curso de la historia humana está fuertemente influido por el crecimiento de los conocimientos humanos.”
  2. “Es imposible predecir, racional y científicamente, el crecimiento futuro de los conocimientos científicos.”
  3. “Es imposible predecir el futuro de la historia humana.”
  4. “No puede haber una teoría científica del desarrollo histórico.”
  5. “El historicismo cae por su falta de fundamento racional o científico”. [Cf. POPPER, Karl, La miseria del historicismo, Taurus, Madrid, 1973, p. 12.]

Una vez explicitadas estas claves o intenciones que el autor se propone demostrar a lo largo de la presente obra, podemos analizar la estructura de la misma. Este libro se divide en cuatro capítulos, a saber: I. Las doctrinas antinaturalistas del historicismo; II. Las doctrinas pronaturalistas del historicismo; III. Crítica de las doctrinas antinaturalistas; IV. Crítica de las doctrinas pronaturalistas. 

Las doctrinas o escuelas pronaturalistas o también llamadas por Popper, positivistas, están a favor de la aplicación de los métodos de la física a las Ciencias Sociales, mientras que los antinaturalistas o negativistas se oponen al uso de dichos métodos en las Ciencias del Espíritu.  

Según Popper el historicismo es “…un punto de vista sobre las ciencias sociales que supone que la predicción histórica es el fin principal de estas, y que supone que este fin es alcanzable por medio del descubrimiento de los ‘ritmos’ o los ‘modelos’, de las ‘leyes’ o las ‘tendencias’ que yacen bajo la evolución de la historia.”[POPPER, Karl, Op.Cit., p. 17] 

De esta manera, una vez aclarado qué es el historicismo para Popper y en qué consisten las escuelas antinaturalistas y pronaturalistas, el autor desarrolla en primer lugar, aquello que según él, el historicismo no comparte con los métodos de las ciencias físicas. Luego procede a mostrar aquello que si comparte con las ciencias físicas. Finalmente realiza una crítica a una y otra postura.

El primer elemento que las doctrinas antinaturalistas del historicismo rechazan es...

sábado, 16 de octubre de 2010

La religión en la “Fenomenología del Espíritu” de Hegel

En el sistema de pensamiento hegeliano, la religión ocupa el lugar anterior al saber absoluto. Esto se ve claramente en la organización de su libro la “Fenomenología del Espíritu”, en donde el saber absoluto, como cumbre del proceso dialéctico, se encuentra al final del libro. Antes de éste se encuentra la religión en su triple manifestación. A saber, como religión natural, como religión del arte, y finalmente, la superación y conservación de las anteriores, la religión revelada.

La religión, si bien no es el saber absoluto, es ya la presentación de la verdad especulativa. Es el espíritu que tiene conciencia de sí, aunque todavía no sea autoconsciente de sí mismo. La conciencia que toma sobre sí mismo un pueblo en la historia, es lo que puede expresar una religión. La religión, al igual que el saber, se va desplegando en el tiempo, y así como encontramos una historia del desarrollo de la verdad, o del proceso de autoconciencia del absoluto, así también encontramos un proceso histórico, dialéctico, de la religión, pasando por los tres momentos ya antes nombrados.

“El espíritu total, el espíritu de la religión es, a su vez, el movimiento que consiste en llegar, partiendo de su inmediatez, al saber de lo que él es en sí o de un modo inmediato y en conseguir que la figura en la que el espíritu se manifiesta para su conciencia sea completamente igual a su esencia y se intuya tal y como es.”[HEGEL, G.W.F., Fenomenología del espíritu, FCE, México, 2003, p. 398.]

No es todavía saber absoluto porque el conocimiento que el espíritu tiene de sí mismo es a través de la representación, y justamente por esto el arte es un momento necesario de toda religión. En la religión hay, según el mismo Hegel, una representación anticipada del pensamiento filosófico, ya que esta presenta un contenido verdadero aunque disfrazado bajo la forma de la representación y por tanto se aparece a la comunidad religiosa como un contenido ajeno o extraño. De esta forma será necesario superar este momento, que dará lugar al saber absoluto, al concepto sin representación alguna.

La autoconciencia en la religión se nos aparece como una conciencia desgraciada que proyecta más allá de sí misma su ideal de libertad. De esta manera encontramos como problema fundamental de este proceso dialéctico, la relación entre conciencia finita y conciencia infinita, conciencia que se representa el espíritu infinito, y el espíritu infinito en sí mismo. La religión es la autoconciencia del espíritu absoluto, representada por el espíritu finito.

Ahora bien, el espíritu de la religión es un espíritu efectivo, es decir que tiene conciencia de sí aunque no se sabe aun como espíritu, a diferencia del espíritu que se sabe como espíritu y que por tanto es autoconsciente de sí. El espíritu solo es absoluto en la medida en que...

sábado, 2 de octubre de 2010

Mr. Nobody o Las posibles vidas del Sr. Nobody (2009)

Película perteneciente al género de ciencia ficción, dirigida por el belga Jako Van Dormael, y protagonizada por Jared Leto, Diane Kruger y Sarah Polley. Verdaderamente recomendable, muy bien lograda aunque quizás demasiado extensa. Mr. Nobody o Las posibles vidas del Sr. Nobody trata, a prima facie, de la historia de un hombre de 118 años, el último mortal sobre la faz de la tierra. A diferencia de los demás hombres, Nobody (Nadie), no ha alterado su proceso natural de envejecimiento y se dirige inevitablemente hacia su muerte.

El filme transcurre en el año 2092 y muestra, como en una especie de reality show en el que los demás hombres, todos inmortales, tienen puestos sus ojos, la muerte del último ser humano mortal. A su vez, la película se desarrolla a manera de memorias que Nobody va narrando, mientras “recuerda” sus vidas, a un periodista que le realiza una última entrevista. Ahora bien, toda la información que Nobody le brinda al periodista es contradictoria, como si narrara distintas historias, como si fueran distintas vidas, sin conexión ni relación más allá de los personajes, algunos lugares y algunas situaciones. Es posible deducir, a partir de las entrevistas que tiene el Sr. Nobody con un terapeuta, que se encuentra amnésico o desorientado, tal vez senil. 118 años no son pocos. Sin embargo, a riesgo de aventurar demasiado del argumento, no es así.

Podríamos identificar en esta película temas como la manipulación del ser humano, sobre todo del cuerpo, en vistas a la belleza y a la juventud eterna. Sería posible observar también la importancia de la ciencia y la técnica en el desarrollo de la historia humana, a la vez que la dependencia del hombre con respectos a estas tecnologías. Se trabajan en la película, además de lo mencionado, ideas tales como mortalidad, conciencia, introspección, historia y libertad.

Pero el verdadero sentido o núcleo de la película es la decisión. El poder de la decisión y las consecuencias que ella implica. Ahora bien, la posibilidad de decisión no necesariamente es libre a priori, ya que, como muestra el filme, podemos ser empujados a tomar decisiones o no, pero las consecuencias estarán siempre, a una decisión de distancia, no importa que sea la correcta o la incorrecta. Al fin y al cabo la película es la exploración personal de las posibilidades que tendrá una decisión trascendental de un niño, cualquier niño, Nadie.

martes, 21 de septiembre de 2010

Baruch Spinoza, heredero del cartesianismo (1632-1677)

Nacido en Amsterdan en 1632, procedía de una familia judía procedente de España. De corte racionalista se impregnó de lo último de la filosofía y de la ciencia de su época. Leyó a grandes como Descartes, Hobbes, Bruno, entre otros. De entre sus obras más importantes podemos nombrar: Tratado Teológico-político y Ética demostrada según el orden geométrico. Heredero de Descartes por su planteo y por su intento de dar respuesta al problema de la incomunicabilidad de las sustancias (pensamiento y extensión).

Para este filosofo existe un primer principio, la sustancia única, infinita, primera realidad, en otras palabras Dios, siendo todo lo demás sustancias en el sentido derivativo del término. La inteligencia humana conoce solo dos atributos de la sustancia infinita, a saber, pensamiento y extensión, o res cogitans y res extensa como lo denominó Descartes, a pesar de que estos atributos se manifiestan en infinidad de modos. La unidad del pensamiento y la extensión en las cosas particulares se encontrarán en su origen, es decir en Dios, la sustancia única de la cual derivan todas las demás.

Dios deberá manifestarse en todos los modos posibles de manifestación, en infinidad de cuerpos e ideas. Las ideas pueden ser de los cuerpos, y si son seres vivos, estas ideas son sus almas. Todos estos modos posibles de manifestación son emanación necesaria de la esencia divina, con lo cual Spinoza entiende la creación como algo necesario, como emanación o derivación. Dios necesitará crearse, producirse en todas las manifestaciones modales posibles porque su esencia es existir. De esta forma se puede percibir cierto panteísmo en su pensamiento. Deus sive natura o la equivalencia entre Dios y la naturaleza.

Según Spinoza Dios es libre, y su libertad es la autonecesidad de su existencia. Solo él es autonecesario y autoexplicatorio. La diferencia entre Dios y lo creado es que Dios es una sustancia absoluta, única e infinita, respecto de los modos...

sábado, 4 de septiembre de 2010

Algo más sobre Hegel y el desarrollo del Espíritu Absoluto

Al parecer toda la filosofía de Hegel trata de esto, a saber, de la manifestación del Espíritu, de la autoconciencia o reflexión. Esto es posible gracias a la dialéctica y a la negatividad que ella implica, por medio del principio de contradicción. Se parte entonces de una afirmación que luego será negada para dar lugar a una nueva afirmación. Esto sería una explicación sencilla ya que, el proceso de desenvolvimiento en el cual el Espíritu se manifiesta y toma conciencia de sí, está marcado por la referencialidad, la diferenciación y la identidad.

Decimos desenvolvimiento porque es como un ovillo de hilo. Sabemos que es un ovillo, que contiene hilo, pero hasta que no lo desenrollemos no vamos a saber cuánto hilo contiene. Por lo tanto, no sabremos cabalmente hasta ese “momento” acerca del ovillo. En el proceso de desarrollo del Espíritu Hegel va a ubicar tres momentos. Un primer momento vacío de contenido; un segundo momento de negación de aquel primer momento; y un tercer momento de conservación y superación de los dos momentos precedentes.

Utilizamos tres palabras anteriormente para hablar de dicho proceso de desenvolvimiento o desarrollo del Espíritu: referencialidad, diferenciación y finalmente, identidad. En un principio era el Espíritu y el Espíritu no se conocía, mas deseaba conocerse. Por lo que, para llevar a cabo tal empresa decidió negarse a sí. He aquí el dilema. ¿Qué significa esta negación? Negarse significa buscar sus propios límites y en el proceso debe diferenciarse, debe quedar en evidencia todo aquello que él mismo, el Espíritu, no es pero que sin embargo es parte de sí en cuanto límite y negación de sí. Es para sí, es lo otro. Es el límite.

De esta manera podemos visualizar el proceso de desenvolvimiento del Espíritu, salvando las limitaciones de la imagen, como un círculo que va encontrando su límite a medida que se va trazando. Dentro del círculo lo que él es, y fuera lo que no es. Más el es todo lo que está adentro y lo que queda afuera porque lo que está adentro es en referencia a lo que queda afuera. La reflexión es circular mas no...

viernes, 3 de septiembre de 2010

Hegel y el "devenir del saber" en la Fenomenología del Espíritu

Comienza Hegel la introducción a la fenomenología del espíritu haciendo una crítica contra aquellos que entendían al conocimiento como un instrumento para apoderarse del absoluto. De fondo la crítica estaba fundamentada en la separación, necesaria por el mismo concepto de instrumento o médium, entre el conocimiento y el saber absoluto. De aquí la incapacidad de hacer ciencia.

Pero la ciencia, por más que no se encuentre en su verdad totalmente desplegada y desarrollada, ya es manifestación del saber absoluto. Como dice aquella frase tan conocida, “en la semilla ya está el árbol”, del mismo modo el saber absoluto ya se encuentra en las primeras manifestaciones de la ciencia. El conocimiento y el absoluto no son dos cosas distintas sino que el absoluto va tomando conciencia de sí mismo, se hace autoconsciente a través de la ciencia que es, en palabras del mismo Hegel: “La verdadera figura en que existe la verdad…”. [HEGEL, G.W.F. Fenomenología del espíritu, FCE. p. 9].

Ahora bien, dijimos que es manifestación, pero no en su plenitud, sino en un comienzo de su desarrollo de su proceso de autoconocimiento. Por tanto es necesario que esta ciencia, este saber aparente o manifestación vacía de saber, se vuelva contra sí misma para liberarse de la ilusión de poseer una verdad que cree que es absoluta y sin embargo es totalmente vacía. Para alcanzar el saber absoluto debe recorrer el camino de la negación, de la duda, de la desesperación. El punto de partida se encuentra en la conciencia natural, es decir, en el saber de la conciencia común, saber que se cree real y verdadero aunque no lo sea, aunque sea solo mera apariencia. De este saber se pasa a la duda, la negación de este primer saber que se creía verdadero y que en un segundo momento se descubre que era solo ilusión. De esta manera aquel saber que se creía era real, pierde su verdad y se obtiene un nuevo saber, una nueva verdad. Este proceso, dialéctico  por cierto, es lo que Hegel ha dado en llamar historia de la formación de la conciencia hacia la ciencia. Es el paso o proceso que realiza la conciencia natural en su desplegarse, pasando por los distintos momentos negativos, hacia el saber absoluto o conciencia científica.

El saber es para la conciencia, esto es evidente. No hay saber sino para la conciencia. Por tanto encontramos dos elementos importantes a tener en cuenta. Por un lado el saber, objeto de la conciencia, por tanto un para sí de la conciencia; y por otro lado el saber de sí misma de la conciencia. En otras palabras, el saber que...

domingo, 22 de agosto de 2010

El amanecer moderno, René Descartes (1596-1650)

Filósofo francés nacido en La Haye en Touraine el 31 de marzo de 1596 y fallecido en Estocolmo el 11 de febrero de 1650 a causa de una neumonía. Estudió con los jesuitas en el colegio de La Flèche, leyó a los clásicos griegos, tanto de filosofía como de literatura, de donde se nutrió del humanismo. Estudió además de los escolásticos, matemática y física. Es considerado el padre de la filosofía moderna al plantear nociones tales como las de sujeto, autonomía, sustancia o naturaleza pensante, sustancia o naturaleza extensa, que dieron origen a las dos grandes corrientes de pensamiento de la modernidad, racionalistas y empiristas. Entre sus obras más importantes podemos nombrar el Discurso del Método y las Meditaciones Metafísicas.

El propósito filosófico de Descartes era la unificación de todas las ciencias en una única Ciencia Universal por medio de un único método, el matemático, dándole una certeza y seguridad que el conocimiento no tenía hasta ese momento según este pensador.

La ciencia ha de estar constituida por la certeza dada por el espíritu humano que la conforma. Para esto es imprescindible un método correcto. El método es el orden que el pensamiento debe seguir para llegar a la sabiduría, en otras palabras, al conocimiento claro y certero. En función de esto Descartes elaboró una serie de preceptos para la dirección del entendimiento. En primer lugar, admitir lo absolutamente evidente; luego dividir el problema en tantas partes como sea necesario para resolverlo de la mejor manera posible; después, conducir el pensamiento desde lo simple a lo complejo; por último, revisar la resolución del problema. Dicho de otra manera, el método que utilizará Descartes será el resolutivo-compositivo o inductivo-deductivo.

La certeza de la ciencia estará determinada por el uso que haga de ideas claras y distintas, yendo de las ideas a las cosas, y ordenando las ideas en función de su precedencia y dependencia. Además por la correcta utilización del método propuesto por este pensador.

Frente a la incertidumbre de una época cambiante, llena de descubrimientos y de invenciones, una época que desafió el modo de ver y de entender la realidad, pensemos por ejemplo, en la caída de la física aristotélica, en la ampliación del mundo conocido con el descubrimiento del nuevo mundo, las interminables discusiones filosóficas y teológicas, etc., Descartes buscó fundamentar una nueva filosofía y una nueva ciencia mediante un nuevo principio, una nueva certeza que pudiera...

domingo, 15 de agosto de 2010

Doctor Eximius, Francisco Suárez (1548-1617)

Jesuita español, teólogo, filósofo y jurista, también conocido como Doctor Eximius, nacido más precisamente en la ciudad de Granada el 5 de enero de 1548 y fallecido en Lisboa, Portugal, el 25 de septiembre de 1617. Escribió uno de los tratados más completos y sistemáticos de metafísica escolástica llamado: Disputationes metaphysicae (1597).

Siguiendo la línea aristotélica Suárez dirá que la metafísica es la ciencia del ser en tanto que es. El ser del que está hablando es de los seres reales quedando los seres conceptuales dentro de la metafísica por analogía con el ser real. Los seres reales son compuestos ya que presentan una parte material y una parte inmaterial. Ahora bien, la parte material es vista por este pensador como un medio para conocer a los seres inmateriales, y más específicamente a Dios.

Con respecto a los entes propone dos significados para esta palabra. Por un lado algo realmente existente o que tiene real acto de existencia. Y por otro lado aquello que tiene esencia real. Pero ¿Qué es lo real? Para Suárez lo real tiene también dos significados: en primer lugar, aquello que es capaz de existir en el mundo real; en segundo lugar, aquello que existe realmente en este mundo. Este último significado de lo real sería el más apropiado según este pensador.

En Dios, esencia y existencia son lo mismo, existiendo necesariamente y por sí. En cambio las creaturas no existen por sí sino porque Dios las desea como existentes. No son necesarias sino contingentes, es decir, que pueden o no existir. Y su esencia y existencia no son lo mismo.

Para este pensador todo ser real es individual o singular y hay tantas naturalezas y esencias como individuos. Niega a su vez que, antes de operar la mente, haya en la realidad distinción alguna entre la unidad formal de una naturaleza o esencia y la unidad numérica de un ser individual.

Como tantos pensadores Suárez tratará de demostrar la existencia de Dios y lo hará mediante este razonamiento: Todo ser es producido o improducido; todo lo producido es producido por otro; no todos los seres pueden ser producidos; por lo tanto debe haber un primer productor improducido e increado. El argumento es bastante similar a la segunda demostración de la existencia de Dios de Santo Tomás de Aquino, la Causa Eficiente incausada o Primera Causa.

Además de teólogo y filósofo fue jurista. Para él la Ley es la regla y medida de los actos por la que el hombre es inducido a obrar o restringido de actuar, a diferencia de Santo Tomás para quien la ley es el ordenamiento de la razón. Para comprender la definición de ley de Suárez es necesario entender también la...

sábado, 7 de agosto de 2010

¿Seguir estudiando?

 
¡Qué dilema! A los que hemos comenzado un recorrido académico, y a aquellos que en el ámbito laboral estamos continuamente exigidos a permanecer formados y al día nos ha surgido esta pregunta en algún momento: ¿vale la pena seguir estudiando? ¿Se reconocerá nuestro esfuerzo alguna vez? ¿Vale el esfuerzo económico y el tiempo dedicado al estudio? Los románticos nos dirían que hemos de continuar estudiando simplemente por amor a la sabiduría. ¿Y no es acaso esto la filosofía? ¿Amor a la sabiduría? Ahora bien, no nos olvidemos que no estamos en el mundo de las ideas platónico, o en la beatitud para desligarnos de lo material. Todavía respiramos y debemos alimentarnos, vestirnos, y de vez en cuando divertirnos también porque no.

La resistencia al estudio no es algo nuevo. Todo lo que requiera esfuerzo genera resistencia, sino no seríamos humanos. Ahora, como todas las cosas que hacemos, las hacemos porque encontramos en ellas algo placentero, algo bueno que nos impulsa a seguir haciéndolas. El conocimiento es una de estas cosas buenas que nos da el estudio. La cuestión de nuestro tiempo presente sigue siendo las desesperantes condiciones actuales donde un jugador de futbol gana más que un docente, donde es mejor no conocer que conocer, donde lo esperable es manejar mucha información sin coherencia ni relación, donde es más cómodo hacer que pensar y preguntarse por este hacer, donde las condiciones y el lugar de la ciencia y la filosofía son las últimas en las agendas políticas y sociales. En fin, al menos podemos seguir disfrutando del estudio. Por eso me gustó este video que comparto con ustedes, espero que lo disfruten.







viernes, 6 de agosto de 2010

Doctor Sutil, Juan Duns Scoto (1266-1308)

Pensador escocés, franciscano, conocido también con el nombre de “Doctor sutil”. Propuso la noción de “univocidad del Ser” en vistas a posibilitar una ciencia trascendente a la física, a saber, la metafísica, siendo el punto de partida de esta última el Ser en su último grado de abstracción.

Ahora bien, según Duns Scoto el Ser se manifiesta en dos modos, el modo finito, correspondiente a la creación; y el modo infinito propio del creador, ya que, demostrar la existencia del Ser infinito es demostrar la existencia de Dios. Existen según este pensador dos momentos en la demostración de la existencia de Dios. En un primer momento encontramos la existencia de un primero en el orden del ser y descubrimos que ese primero es infinito. En un segundo momento surge la necesidad de establecer un primero y la necesidad de que ese primero exista. Esta prueba se fundamenta en dos propiedades del ser, la causalidad y la productibilidad.

Existe una relación entre los seres finitos y el ser infinito determinada por estas dos propiedades del ser. Lo posible procede de lo necesario por un acto de libertad del ser infinito, siendo primordial la libertad de la voluntad divina. Pero Dios no puede querer más que lo que es lógicamente posible. Esto significa que la voluntad divina y su libertad no son arbitrarias. Dios crea si quiere pero bajo la condición de evitar contradicciones. Su voluntad no está sometida a la regla del Bien porque la regla de Bien está sometida a Dios. Lo que Dios quiere es bueno simplemente porque Dios lo quiere.

El universal, para Duns Scoto, es un producto del entendimiento que tiene su fundamento en las cosas para evitar que todas las ciencias se reduzcan a...

domingo, 25 de julio de 2010

Doctor Angélico, Santo Tomás de Aquino (1225-1274)

Filósofo y teólogo dominico, nacido en Roccasecca, fue uno de los mayores, sino el mayor, exponente de la filosofía escolástica. Es también conocido como Doctor Angélico, de allí el título de este artículo. Su obra más conocida es la Suma Teológica.

Para Santo Tomás Dios es el origen y fin del universo encontrándose este último ordenado hacia la verdad. En esta afirmación se incluye la noción de creación y la de fin de los tiempos. De esta manera la ciencia más importante será la teología. Esta contiene todas las verdades acerca de Dios, tanto las reveladas como las obtenidas por la razón humana. La filosofía y la razón natural son útiles para conocer lo que ya se cree. Así, cualquier verdad cognoscible por la razón natural puede incluirse en la teología sin presentarse contradicción alguna ya que una sola es la verdad, a saber, Dios.

La filosofía debe comenzar con los datos proporcionados por los sentidos y analizarlos a la luz de ciertos principios, el primero de los cuales es el “Ser”. Otro es el caso de la teología que ha de comenzar por los datos que Dios le ha proporcionado al hombre por medio de la revelación. 

Según Santo Tomás existen cinco vías de demostración de la existencia de Dios:  


Las cinco vías parten de la observación empírica del mundo sensible utilizando la noción de causalidad para arribar a la causa primera que no es otra que Dios. Ahora, es necesario el salto de fe ya que sin esta se llega, por ejemplo al Primer Motor mas no a Dios.

De Dios decimos que es inmóvil e inmutable, omnipotente, necesario, perfecto, verdadero, bueno, inteligente, y que es el “Ser”. Pero no sabemos lo que Dios es, su esencia. Solo lo conocemos mediante negaciones de los atributos que conocemos y por la relación de Dios con las creaturas, en otras palabras, por analogía. La realidad divina sobrepasa la concepción humana de Él. Santo Tomás podrá atribuir a Dios...

domingo, 18 de julio de 2010

Eyeborgs (2009)

El argumento de esta película transcurre en un futuro no muy lejano en el que el gobierno de los Estados Unidos ha implementado una ley denominada “Freedom of Observation” o “Libertad de Observación” en vistas a combatir el crimen y sobre todo el terrorismo. Con esta ley se unifican todas las cámaras de vigilancia, públicas y privadas, conformando una red nacional de vigilancia continua de todos los habitantes. Esta red recibe en nombre de ODIN (Optical Defense Intelligence Network – Red óptica de defensa inteligente) la cual no solo observa por medio de los eyeborgs o cámaras móviles, unos pequeños robots como ojos, y otros un poco más grandes como arañas, sino que también monitorea las comunicaciones internas, telefonía, mensajería, etc., bajo la excusa de prevenir el crimen.

Hasta aquí el planteo de la película no estaría precisamente alejado de la realidad más allá de los robots inteligentes. Ahora bien, la película ha sido caratulada como de ciencia ficción. Sin decir otra cosa que lo que ya están pensando, que los robots toman el control, no digo más del argumento para no arruinarle la película a aquellos que quieran verla.

Lo interesante de este film es justamente esta visión de una sociedad en la que se ha perdido completamente la privacidad y con ella la libertad. En un momento se plantea la dicotomía entre seguridad y libertad y de cómo bajo el pretexto de la seguridad los ciudadanos están dispuestos a renunciar a su libertad. De allí la frase citada de Benjamín Franklin, “Los que ceden la libertad por seguridad, no merecen ni libertad ni seguridad”. La cuestión sería la vigilancia continua junto con la realización del sueño de todo gobierno totalitario, esto es, la intromisión en la mismísima...

lunes, 12 de julio de 2010

Roger Bacon y las semillas de un nuevo tiempo (1214-1294)

Filósofo, científico y teólogo franciscano, conocido con el nombre de Doctor Mirabilis (Doctor admirable), estudio en Oxford con otro filósofo de la época, Grosseteste. Al no encontrarse cómodo con el estilo del escolasticismo y la decadencia intelectual de sus contemporáneos se dedicó totalmente a las ciencias. De más está decir que fue muy crítico de sus contemporáneos y de muchos de los filósofos anteriores.

Sus obras filosóficas siguen generalmente a Aristóteles y a Avicena, a la vez que tiene rasgos neoplatónicos. Va a decir que nuestra mente no es la causa de la universalidad ya que, tanto la universalidad como la individualidad son rostros del mundo real siendo su causa Dios creador.

Para este autor, y adelantándose de alguna manera al planteo moderno, el método matemático no es solo un instrumento para comprender la naturaleza sino también la herramienta necesaria para establecer una ciencia universal. Según Bacon existen cuatro causas de error. La primera consiste en la sumisión a autoridades no valiosas; la segunda, al influjo de la costumbre; la tercera, a los prejuicios populares; y finalmente, la cuarta, al encubrimiento de la propia ignorancia.

Su ideal teológico era el de San Agustín, creer para comprender y comprender para creer, es decir, el de una sola ciencia universal que abarcara todos los conocimientos útiles para comprender mejor las Escrituras y para guiar la vida. Ahora bien, la filosofía, al igual que para San Buenaventura, es para Bacon un mero escalón hacia la sabiduría. La sabiduría está subordinada a la teología y no tiene valor en sí. Adquirimos la ciencia mediante la iluminación de nuestra inteligencia por parte de Dios. Dios es el que nos revela, según este autor, los principios de la filosofía aunque la experiencia tiene que completarlos.

Viendo la decadencia de su tiempo Roger Bacon propuso la reforma de la educación centrándose en cuatro cuestiones: el estudio de varios idiomas, en especial el hebreo y el griego en vistas a la lectura de las Sagradas escrituras sin depender de traducciones; ...

martes, 29 de junio de 2010

La demonización de la tecnología

Parece una constante muy humana el delimitar bandos. Los buenos y los malos, los lindos y los feos, los amigos y los enemigos, los cultos y los ignorantes, los pobres y los ricos, etc. “santificando” a unos, los del propio bando obviamente, y “demonizando” a los otros, a aquellos diferentes o que son simplemente incomprensibles para ellos. Tal fue el caso de la persecución de las brujas en el siglo XVII y tal es la incomprensión de los medios tecnológicos en nuestro tiempo por parte de algunos.

La tecnología en nuestros días y su desarrollo, aunque esto no es algo nuevo, encuentra personas a favor y en contra. A aquellos para los que la tecnología es un medio para facilitar la vida del hombre y aquellos para los que la tecnología no solo no favorece nada sino que, al contrario, entorpece la vida del hombre esclavizándolo y aislándolo de los demás y del mundo, siendo esto la causa de muchos de los problemas actuales.

Antes que nada debemos distinguir algunas cuestiones para mejor comprender el asunto. La tecnología no tiene entidad propia, no es un ser, una persona que puede ser buena o mala. Por lo tanto decir que la tecnología es “mala” per se sería completamente incorrecto. La tecnología como tal es simplemente un medio y nada más. Como medio o instrumento es creado por el hombre en vistas a un fin. El fin de la tecnología no es otro que el bienestar y el progreso de la humanidad.

El problema surge cuando el medio se convierte en fin. La tecnología, al igual que el conocimiento y la ciencia son neutros. Pueden hacer tanto bien como mal, dependiendo del fin al que se apunte con dichos medios. Ahora, ¿existe tecnología, conocimiento y ciencia neutra? La respuesta es no. Pero esto no hace que la tecnología sea intrínsecamente “mala” sino que deberíamos hablar de un “mal” uso de la tecnología, del conocimiento y de la ciencia. Un ejemplo clásico de esto puede ser el tema de la física nuclear. El conocimiento y la tecnología generada en torno a esta teoría atómica puede ser “utilizada” tanto para la producción de energía “limpia” que beneficie al hombre y al medioambiente, como para la construcción de una bomba atómica que destruya ciudades y bosques, aniquilando personas y animales y contaminado el lugar por cientos de años.

También es cierto que como seres humanos tenemos cierta predisposición a los excesos. Y es aquí cuando surgen los problemas. La tecnología bien utilizada puede ser muy beneficiosa para la humanidad. Nos puede ayudar a comunicarnos más rápidamente y a interactuar con otros, a cultivar mejores cosechas, más resistentes, que puedan alimentar a un gran número de personas, a curar enfermedades que hasta hace un tiempo eran mortales, a acortar distancias, a cuidar nuestro ecosistema, etc. Pero también la tecnología puede, bajo el estandarte de...

domingo, 20 de junio de 2010

Averroes, “el comentador” (1126-1198)

Averroes o Abū l-Walīd Muhammad ibn Ahmad ibn Muhammad ibn Rushd por su nombre árabe completo, nació en Córdoba, Andalucía, en el año 1126 y murió en Marrakech en el año de 1198 a la edad de 72 años.

Para Averroes la filosofía de Aristóteles era la filosofía misma. Según este pensador, Avicena y Al Farabi, otros dos grandes filósofos árabes, habían trastornado la filosofía aristotélica mezclándola con doctrinas religiosas. A su vez se enfrentó con Al Gazali, y filósofo místico de origen persa, que despreciaba a la filosofía como enemiga de la religión, algo que luego se daría también en el cristianismo y que terminaría con la separación indeclinable de la fe y la razón, teniendo como resultado el surgimiento de la filosofía moderna.

Los hombres, según Averroes, se pueden dividir en tres grupos o clases, a saber, la gran mayoría del pueblo que vive por la imaginación más que por la razón; los teólogos, que tienen las mismas creencias que la mayoría del pueblo; y finalmente, un pequeño grupo de filósofos que perciben lo central de la verdad que contienen las fantasías de los hombres de fe y las probabilidades dialécticas de los teólogos. Por lo tanto, los dos primeros grupos, es decir, el pueblo y los teólogos, contienen verdades filosóficas adaptadas a las mentes inferiores incapaces de percibir la verdad por sus propios medios.

Con respecto a la demostración de la existencia de Dios, Averroes va a decir, al igual que Aristóteles, que es posible probarla por medio del análisis del movimiento. El razonamiento sería el siguiente. Hay seres que se mueven y pasan de la potencia al acto. Luego, lo que se mueve es movido por otro que está en acto. Ahora bien, es imposible pensar una infinidad de motores, de allí que tenga que existir una causa primera del movimiento, un primer motor que...

viernes, 11 de junio de 2010

Avicena, filósofo árabe medieval (980-1037)

Avicena o Abū ‘Alī al-Husayn ibn ‘Abd Allāh ibn Sīnā, fue un reconocido médico y uno de los filósofos árabes más importantes de la Edad Media. Nació en Persia, más precisamente en el actual Uzbekistán,  en el año 980 y falleció a los 57 años de edad en 1037. Sus principales influencias fueron: Aristóteles, los neoplatónicos y otros árabes como Al Kindi y Al Farabi.

Según Avicena lo primero que concibe nuestro intelecto es que algo es, en otras palabras, la noción de ser (ens). Ahora bien, además de la noción de ser están las nociones de cosa (res) y necesidad (necesse). La cosa o res es un objeto cualquiera del que puede enunciarse alguna verdad, tiene esencia o quididad por lo cual es lo que es. Avicena denomina a la esencia de cada cosa su “certidumbre”, en otras palabras, la esencia es lo verdadero de la cosa. Con respecto a la necesidad, esta es el extremo opuesto de la posibilidad. Todo ser implica necesidad porque por su esencia es necesariamente lo que es no pudiendo ser otra cosa distinta de eso que verdaderamente es.

La metafísica es para Avicena la ciencia primaria, justamente por su objeto primario. ¿Cuál es entonces este objeto? El objeto de la metafísica no es otro que el Ser mismo. Por lo tanto la metafísica estudiará las propiedades del ser, sus divisiones (sustancia y accidente), la prueba de la existencia de Dios y por qué su fin es conocer a Dios. De este fin es que Avicena denomina también a la metafísica como “Ciencia divina”.

Para probar la existencia de Dios Avicena dirige sus pensamientos de la siguiente manera: todo lo que comienza, dice, necesita tener una causa de tal ser. De esta manera damos con una serie de causas o con una cadena de causalidades. Pero la serie no puede ser infinita por lo que tiene que haber una causa primera que sea origen de las demás. Esta primera causa no se puede corresponder con un ser posible sino con un ser necesario que no reciba su existencia de otra causa superior que ella misma. Por lo tanto esta primera causa incausada es Dios.

Un aspecto importante de la teoría aviceniana de la creación fue la distinción, tomada de Al Farabi, en las creaturas entre su esencia y su existencia. La existencia no está contenida en cosas sino que es un accidente de ellas. Dicho de otra manera, podemos concebir ...

viernes, 28 de mayo de 2010

San Anselmo de Canterbury (1035-1109)

Monje benedictino nacido en Aosta, que llegó a la dignidad de Arzobispo de Canterbury en el año 1093. Es muy conocido por el denominado argumento ontológico, una prueba de demostración de la existencia de Dios que luego sería utilizada por otros filósofos posteriores. Demostración desarrollada, junto con un análisis de la naturaleza divina, en sus obras más conocidas: Monologium y Proslogium.

Para San Anselmo existen dos fuentes de conocimiento. Por un lado la fe en las verdades reveladas; y por otro lado la razón. Representa el máximo esfuerzo de conciliación entre la fe y la razón. Siguiendo en cierto punto el pensamiento agustiniano, adopta el principio de San Agustín de “creer para comprender”. De esta manera toda especulación deberá regirse por dicho principio. Primero la fe y luego la razón. Solo por medio de la fe puede ser el saber plena evidencia y verdad. La verdad solo existe porque existe una verdad suprema y absoluta, que no es otro que Dios, que fundamenta el saber.

Dado este intento de conciliación entre la fe y la razón, va a intentar demostrar racionalmente la revelación. En el Monologium San Anselmo determina el saber que posee la razón acerca de Dios por medio de la teoría platónica de la participación. Es decir que, a partir de cualquier objeto se llega hasta la existencia de un ser supremo y absoluto que posibilita la existencia de todas las cosas. Un ser supremo que, justamente por ser supremo es incausado y subsistente en sí mismo.

En el Proslogium San Anselmo desarrolla la prueba ontológica de la demostración de la existencia de Dios. No parte de la realidad dada sino de la idea que de Dios tiene el pensamiento. Los pasos que despliega en dicha prueba ontológica son...

martes, 25 de mayo de 2010

En Unión y Libertad. Bicentenario de la Revolución de Mayo 1810-2010.



Surge casi naturalmente en fechas como estas el hacer una especie de revisión del camino realizado y una evaluación de la situación actual. ¿Cuál era la situación de aquel joven pueblo que aspiraba a romper las cadenas del imperialismo colonialista para constituir una nación próspera? ¿Cómo era la situación de la joven república en sus primeros 100 años? Y ahora, ¿Qué tal?

Necio sería decir que seguimos igual que hace cien o doscientos años. Necio sería también decir que estamos mejor o peor que antes. La valoración final dependerá de aquellos factores que tomemos como referencia para medir el progreso o no de este joven país. El hecho fundamental es que hubo cambios, algunos para mejor, otros para peor, pero al menos, como pueblo, no nos hemos quedado de brazos cruzados a que la historia nos pase por encima. En estos doscientos años hemos hecho historia, no solamente nuestra historia, que ya de por sí es importante, sino también en el mundo como parte de la historia de la humanidad.

Como país hemos atravesado momentos de profunda alegría y a la vez momentos de profundo dolor. Hemos avanzado y retrocedido. Hemos aprendido algunas cosas y hemos olvidado otras que deberíamos recordar. En definitiva hemos recorrido la historia dejando nuestra impronta argentina.

Muchas cosas han ocurrido en doscientos años de historia y aun así somos una nación que está en pañales, aprendiendo continuamente, tratando de perseverar y crecer. Nuestros próceres fundadores pensaron en una gran nación fundamentada en ideales tales como los de Bien Común, Libertad e Igualdad, tomados de las, por aquel entonces, jóvenes naciones europeas. Las vueltas de la historia quisieron que en algún momento de nuestra historia fuéramos nosotros ejemplo para las naciones del norte. Hoy en día, 2010, la historia nos encuentra como nos encuentra, golpeados y fortalecidos en algunos puntos, a la vez que inmaduros y débiles en otros.

Elegí como título de este post el lema argentino, Unión y Libertad, establecido por la Asamblea General Constituyente de 1813, y expresado en el escudo de la República, como los principios a partir de los cuales deberíamos evaluar estos doscientos años de historia. Solo puedo preguntar: ¿Estamos unidos como nación, como pueblo que tiene como meta el bienestar general? Hoy, después de doscientos años de aquel 25 de mayo que buscaba la independencia de la corona española, que buscaba la libertad y la autonomía, ¿Somos verdaderamente libres y autónomos?

Las respuestas a estas preguntas pueden ser variadas y complejas. Digamos solamente que aun estamos en camino, aun nos falta mucho por crecer. Pero no olvidemos todo lo que hemos recorrido porque eso nos hace ser quienes somos hoy en día. No olvidemos las palabras del Himno: "Coronados de gloria vivamos...".

¡¡¡Sigamos entre todos construyendo una gran nación!!!



miércoles, 19 de mayo de 2010

Boecio, el filósofo desconsolado (480-525)

El nombre completo de este autor es Anicio Manlio Torcuato Severino Boecio. Nació en Roma en el año 480 y murió en Pavia en el año 525. Perteneciente a una familia acomodada de Roma se movió en las altas esferas de la sociedad de su tiempo llegando a poseer tal poder que despertó el recelo de sus enemigos. Fue encarcelado, torturado y decapitado acusado de conspirar en contra del Imperio. Fue en este tiempo que estuvo preso que escribió su obra más conocida, La consolación de la filosofía, de allí el nombre del presente post. En esta obra dialoga con la Filosofía, representada en la persona de una mujer vstida con harapos, en busca de respuestas sobre la injusticia y el mal en el mundo. Se pregunta por qué los malvados viven bien y cómodos mientras que los justos no.

Para Boecio la filosofía trasciende a la naturaleza humana. Es perenne y consiste en la búsqueda de algo perenne. Esto es, la búsqueda de la sabiduría, conocimiento teórico a la vez que práctico, y el amor de Dios.  Ahora bien, para este pensador, Dios es la Sabiduría, es la sabiduría subsistente en sí misma, causa de todas las cosas. Dios es la Verdad. Él mismo lo dijo en las Sagradas Escrituras. La filosofía teórica se corresponde al conocimiento en sí mismo, mientras que la filosofía práctica consiste en el conocimiento por la acción que le sigue al conocimiento en sí mismo.

La filosofía teórica natural trata temas naturales tales como las formas de los cuerpos físicos, la materia y el movimiento. A su vez las matemáticas también se corresponden con la filosofía teórica, encargándose de las formas de los cuerpos sin materia ni movimiento, a saber, las líneas, los triángulos, etc. Finalmente la teología es otra forma de la filosofía teórica, encargándose de las formas “separadas” de la materia y el movimiento, es decir, de Dios, los ángeles y el alma humana. La filosofía teórica natural emplea el método de la razón; las matemáticas el método del aprendizaje; y la teología, elevándose sobre el juego de la imaginación y aprehendiendo la forma pura, el Ser, utiliza el método del intelecto.

En la filosofía práctica encontramos a la ética, que debe enseñar al hombre como conducirse virtuosamente; la política, que muestra como debe ser regido el Estado; y la economía que debe procurar la conducta virtuosa de la familia.

Los hombres son seres dotados de razón, y como tales, poseen la facultad de libre elección. No obstante, la libertad consiste en el...

miércoles, 12 de mayo de 2010

Algo de la filosofía de San Agustín de Hipona (354-430)


Hijo de Patricio y Mónica, la cual más tarde alcanzaría la dignidad de santa, San Agustín nació en Tagaste, al norte de áfrica, el 13 de noviembre de 354, dejando este mundo lleno de su pensamiento en la ciudad de Hipona sitiada por los vándalos el 28 de agosto de 430.

Alrededor del año 373 en medio de los placeres de Cartago lee el “Hortensius” de Cicerón a la vez que entra en contacto con los maniqueos. Los maniqueos se vanagloriaban de enseñar una explicación puramente racional del mundo, justificando la existencia del mal y conduciendo a sus discípulos a la fe mediante la razón. San Agustín considera por esta época que esta es la sabiduría que tanto buscaba. En el año 384 visitó al obispo de Milán, San Ambrosio, y siguió sus predicaciones descubriendo la existencia del sentido espiritual de las sagradas escrituras que se esconde bajo el sentido literal de las mismas.

Agustín poseía un espíritu inquieto y por esto mismo sufría y dudaba de casi todo buscando alguna certeza de la que aferrarse. En el año 385 lee algunos escritos neoplatónicos como las “Enéadas” de Plotino traducidas por Mario Victorino. Este fue su primer encuentro con la metafísica liberándose del materialismo de Manes. A partir de este momento buscará purificar sus costumbres a pesar de la tenacidad de sus pasiones. Descubre leyendo a San Pablo que el hombre no puede librarse del pecado sin la gracia de Cristo. A la edad de 33 años, 386,  encuentra la verdad que tanto había estado buscando, la fe en Cristo, siendo bautizado al año siguiente, 387.

La conversión lo distinguirá radicalmente del resto de los neoplatónicos. Los maniqueos habían prometido llevarlo a la fe por medio del conocimiento. Ahora él se propondrá alcanzar la inteligencia de las escrituras por medio de la fe. Buscará profundizar en su conocimiento de la fe para poder enseñarla. Más allá de sus esfuerzos por desprenderse del neoplatonismo no podrá hacerlo y quedaran resabios en su filosofía del contacto con las ideas platónicas que tuvo entre 385 y 386.

El asentimiento de las verdades de fe debe estar precedido por algún trabajo de la razón si bien las verdades de fe no son “demostrables” aunque se puede “mostrar” la legitimidad de su asentimiento. En esto consiste la relación fe-razón expresada en la conocida sentencia agustiniana: “comprender para creer y creer para comprender”.

En el año 391, a la edad de 37 años es ordenado sacerdote dedicándose a la reflexión de problemas teológicos y a los trabajos de exégesis. Su obra filosófica expresa ...

domingo, 9 de mayo de 2010

El maniqueísmo, algunas notas características


El maniqueísmo fue una secta fundada por Mani (216-277) un sabio persa, del sirio: Mânî hayyâ, Mani el viviente. Mani nació en Babilonia y murió flagelado, acusado de socavar la religión oficial mazdeísta. Este sabio señalaba que su doctrina fue transmitida a la humanidad por Adan, Set, Enosh, Nicoteo, Noé, Sem y Abraham.

Esta corriente de pensamiento consiste en un sincretismo de las tradiciones hebreas, cristianas y zoroástricas con algunos elementos del budismo. Afirma que al principio había dos sustancias, la luz, que simboliza el bien, lo espiritual; y la oscuridad, que simboliza el mal, la materia. Estas dos sustancias son dos principios eternos e igualmente poderosos, sin nada en común y opuestas.

En la región de la luz hay cinco moradas o miembros de Dios, a saber, la inteligencia, la razón, el pensamiento, la reflexión y la voluntad. En la región de la oscuridad hay cinco abismos, estos son: el humo, el fuego, el aire, el agua y las tinieblas. El choque entre estos dos principios, luz y oscuridad, da origen al tiempo y al mundo, resultado de la ruptura de la primitiva dualidad y de la mezcla de estas dos fuerzas contrarias.

El presente será entonces el nombre de la época en la que todavía la mezcla persiste. El futuro será el nombre de la época en la que se habrá restablecido la separación definitivamente. Y el progreso del mundo y de la historia será el movimiento constante de desprendimiento del mal, la anarquía, la turbulencia y la violencia, por medio de la bondad, el orden y la paz.

El triunfo del bien sobre el mal no consistirá en la aniquilación de este sino en su relegación al reino que le es propio. De allí la importancia de la purificación en la ética maniquea.

Uno de los filósofos que tuvo contacto con este pensamiento fue San Agustín de Hipona.

(Continuación: Algo de la filosofía de San Agustín de Hipona (354-430))

lunes, 3 de mayo de 2010

Zeitgeist addendum (2008)

Zeitgeist addendum es un documental norteamericano producido por Peter Joseph, director de cine y activista social. Dicha producción se encuentra dividida en cuatro partes cuyo presupuesto fundamental es la crisis de nuestro mundo actual y una posible solución a este problema.

El documental comienza afirmando que nuestra sociedad actual está compuesta de instituciones aunque todas ellas en realidad son ficciones que esconden la verdadera institución de fondo que gobierna, esto es, el sistema monetario. Se hace hincapié en el sistema monetario como una forma de fe prácticamente equiparada a la fe de las religiones fundamentando esto en el presupuesto que el mundo es un negocio.

Esta crítica corresponderá a la primera parte del documental. Crítica dirigida a la Reserva federal de los Estados Unidos y al sistema bancario en general. De esta manera, los Estados nacionales, subsumidos por el sistema financiero, han dejado de ser tales para constituirse en ficciones, en máscaras que ocultan en realidad los verdaderos organismos de gobierno, las corporaciones.

El mundo está basado no en la vida humana sino en el poder financiero. De allí que la segunda parte del documental muestre el afán de riqueza y por lo tanto de expansión del sistema financiero, de cuyo afán surge la noción de terrorista para denominar a todo aquel opuesto a dicho sistema. Por esto que el documental denomine como actual forma de gobierno la Corporatocracia, el gobierno de las corporaciones y multinacionales cuyo único fin es la acumulación de riquezas a cualquier costo.

Un principio natural clásico de la política y de la biología, entre otras ciencias, es el de autoconservación. Las corporaciones y los individuos que se encuentren en una situación de poder, de bienestar, buscaran todos los medios de que dispongan para perpetuarse en esa situación. El sistema monetario no está pensado en orden al bienestar de las personas, sino al lucro continuo de unos pocos y a su propia autoconservación.

sábado, 1 de mayo de 2010

Una aproximación al Superhombre de F. Nietzsche.

Dentro del planteo de Nietzsche se encuentra esta idea de un hombre superado, un hombre distinto del actual. Este nuevo hombre es el que se hace cargo plenamente del nihilismo, de la muerte de Dios y de todas las demás fábulas o mitos que, según el autor, han dominado la vida del hombre, para superarlo. No hay límites para este hombre, no hay nada imposible porque Dios ha muerto. El superhombre es aquel que se ha sobrepuesto a Dios y a su muerte, se encuentra abierto a la muerte de Dios,  a la voluntad de poder y al eterno retorno. [Cf. FINK, E., La filosofía de Nietzsche, Alianza, Madrid, 1976.]  Mas este superhombre no es un individuo particular ni un grupo selecto de hombres sino que es un estado de toda la humanidad que esta por advenir. Dice Colomer:
“El superhombre no pondrá su sentido en una lejana estrella, como hacen los transmundanos, sino que será fiel a la tierra, será capaz de decir sí a la vida, no despreciará al cuerpo, sino que cultivará la inocencia de los sentidos, será lo suficientemente grande para no avergonzarse de ello, no amará al prójimo, sino al amigo, será, en definitiva, un hombre libre, capaz de darse a sí mismo el bien y el mal y de imponer sobre sí mismo como ley su propia voluntad”. [COLOMER, E. El pensamiento alemán de Kant a Heidegger, Herder, Barcelona, p. 312.]

Este nuevo hombre del que nos habla este filósofo, ya no depositará sus esperanzas, el sentido último de su vida, en ideales, en mitos y fábulas, sino que se librará de ellas. Colomer habla de la lejana estrella queriendo significar justamente esto, el hombre está alienado, esclavizado por esos ideales tan lejanos, transmundanos. El superhombre será el que tenga los pies sobre la tierra, que afirme la vida, idea central en el pensamiento de Nietzsche. La voluntad de poder ha creado mitos para generar o mantener de alguna manera un cierto dominio sobre los hombres. El superhombre será capaz de romper con ...

jueves, 22 de abril de 2010

Día de la tierra - 22 de abril

  Hoy se celebra en todo el mundo el día de nuestro hogar, el único que tenemos y que por esto mismo deberíamos cuidar con conciencia y responsabilidad. Esta fecha fue elegida por un senador norteamericano en 1970 para concientizar a la gente sobre las cuestiones ecológicas tales como la utilización de los recursos naturales, la contaminación, el equilibrio natural, etc., más allá de toda perspectiva o postura política o religiosa.

En su afán conquistador en vistas a acumular la mayor cantidad de capital y poder posible el ser humano “ha tomado posesión” de la tierra explotándola, desgarrándola, malográndola, devastando ecosistemas, especies, derrochado agua, centralizando la utilización y distribución de recursos, etc., sin otro propósito que el propio beneficio. Pero no el de todos, el de algunos, a costa de la salud del planeta. Olvidando además que la tierra es como una pecera de la cual no podemos salir. Si destruimos nuestra pecera, seremos nosotros mismos los perjudicados. Por eso es bueno ser conscientes de esto y lograr una especie de conciencia ética en torno a nuestro comportamiento con respecto a nuestro hogar, el único que tenemos.

Lo privado es de uno y lo defendemos a capa y espada, mientras que lo público es de todos, y justamente por esto creemos que es de nadie. Esto es un error. Deberíamos cuidar lo de todos al menos de la misma manera en que cuidamos lo particular de uno. Así como nos gusta nuestra casa acomodada y embellecida por adornos, limpia y con todo lo que necesitamos, de la misma manera deberíamos cuidar del mundo que es nuestra casa, la casa de todos. Lamentablemente esto no es así, contaminamos, ensuciamos, destruimos, desertizamos, devastamos, etc. La pregunta sería: ¿hasta cuándo? Si no tomamos conciencia ahora, porque tarde o temprano lo haremos, la naturaleza, la tierra misma tendrá la última palabra. Que no se nos venga abajo nuestra casa a causa nuestra. Cuidemos nuestro hogar, cuidemos la tierra y compartamos con los que podamos este día que debería ser en realidad todos los días, el día de nuestro planeta.
 

sábado, 17 de abril de 2010

Aristóteles, el gran filósofo de la antigüedad (384-322 a.C.)

Aristóteles ha sido un pensador prolífico que ha tratado una gran variedad de temas por lo cual demandaría un trabajo investigativo demasiado extenso para abarcar todo su pensamiento y más extenso aun para poder exponerlo en este blog. De allí la necesidad de realizar un recorte eligiendo, a mi entender, los puntos centrales de su pensamiento.

Nacido en Estagira, Macedonia, actual Grecia, fue discípulo de Platón y maestro de Alejandro Magno. Fue además fundador del Liceo, una escuela de filosofía construida cerca del templo de Apolo Licio, por eso su nombre. A diferencia de la Academia platónica, el Liceo se centró más en la ciencia empírica y no tanto en el estudio de las ideas y del mundo ideal.

El conjunto de las obras aristotélicas se las conoce como Corpus Aristotelicum. Sus obras se perdieron para el mundo occidental durante la edad media, y fueron recuperadas alrededor de los siglos XI y XII de la era cristiana de la mano de los musulmanes.

A diferencia de Platón, Aristóteles se interesó más por los fenómenos y las ciencias empíricas que por las matemáticas. El espíritu científico de Aristóteles llevaría a una sistematización de los conocimientos y de la ciencia y a una diferenciación de los métodos de las distintas ciencias según su objeto de estudio.

Aristóteles va a dividir las ciencias en: Teóricas, es decir, aquellas que buscan el saber por sí mismas; Prácticas, aquellas que buscan el saber para lograr la perfección moral del hombre; y Creadoras o Técnicas, aquellas que buscan el saber en vistas  a un hacer.

De esta manera va a postular como ciencia teórica a la Metafísica o Filosofía Primera. La metafísica es la ciencia que se ocupa de las realidades que están por encima de la realidad física. Metafísica significa más allá de la física y trataría los fundamentos de la realidad. Aristóteles da en distintas partes de sus escritos cuatro definiciones de lo que es esta ciencia. En primer lugar, es la ciencia que investiga las causas y principios primeros; es además la ciencia que examina el Ser el cuanto Ser; en tercer lugar, es la ciencia que analiza la substancia; y finalmente es la ciencia que indaga a dios y a la substancia suprasensible.

Para Aristóteles van a existir cuatro causas en la realidad. La causa formal, es decir, la idea o esencia; la causa material, en otras palabras, aquello de lo cual surge algo; la causa eficiente o motora, que se correspondería con el principio de cambio; y por último la causa final, es decir, el fin hacia el que tiende a ser la cosa.

El Ser posee múltiples significados y no solo uno. El Ser es substancia o accidente de la substancia o actividad de la substancia. De esta forma es posible agrupar los significados del término Ser en cuatro grupos: el Ser como categoría; el Ser como acto y potencia; el Ser como accidente; y el Ser como lo verdadero.

sábado, 10 de abril de 2010

Un dilema existencial entre los jóvenes: ¿Felicidad o capital?

Entre los adultos nos cuestionamos muchas veces sobre lo acertado de nuestra decisión a la hora de elegir la profesión que nos determinaría económica y profesionalmente el resto de nuestra vida. Se nos plantea la duda por diversos motivos tales como los bajos salarios, la poca proyección a futuro, la inestabilidad laboral, la injusticia social, etc. Este es el panorama actual que les mostramos a nuestros jóvenes.

Podrían objetarme que esta dicotomía planteada en la ya conocida pregunta adolescente: ¿haré lo que me gusta o lo que me dé dinero? Es común a los jóvenes de todos los tiempos. La diferencia radica en que, hace no mucho tiempo, aquel que optaba por una cosa, optaba también, en alguna medida por la otra. El que elegía ser profesional y dedicar varios años de su vida al estudio, luego en el ejercicio de su profesión encontraba felicidad por hacer lo que le gustaba y a la vez ganaba buen dinero como reconocimiento de todos sus años de preparación y experiencia.

Las cosas han cambiado y de más está decirlo. Hoy más allá de no valorar el esfuerzo personal, tampoco se valora el resultado sino a aquel que tiene más poder, más fuerza para imponerse a los demás. Es por esto que hay profesiones a las que se puede acceder sin mucho esfuerzo y ganar cifras siderales. Piénsese en los deportistas profesionales que, por el simple hecho de jugar un deporte popular que arrastra multitudes, ganan fortunas. O piénsese en otros trabajos que, sin demandar la preparación que requiere se médico, ingeniero, arquitecto, docente o abogado entre otras, tienen satisfacciones monetarias más importantes.

El dilema radica en esto, ¿felicidad o dinero? Conversando con un adolescente a punto de recibirse del secundario me decía: ¿para qué formarse, para qué pensar, para qué complicarse si es mejor no saber mucho pero ganar bien? Y seguido a esto...

martes, 6 de abril de 2010

Platón y su filosofía (428-347 a.C.)

Nació en Atenas siendo su verdadero nombre Aristocles. Fue discípulo de Sócrates y maestro de Aristóteles. Hacia el 399 a.C., luego de la muerte de Sócrates y de su desilusión de la política ateniense se trasladó a Megara como huésped de Euclides. En el 388 a.C. parte en un viaje por la actual Italia, seguramente para conocer las comunidades pitagóricas de quienes va a tomar muchas de sus ideas. Luego es invitado a Siracusa (actual Sicilia) por el tirano Dionisio I. Finalmente regresará a Atenas y fundará la Academia.

La novedad de Platón con respecto a los filósofos anteriores es su descubrimiento de una realidad suprasensible, el punto fundamental del que dependerán las soluciones a los problemas de la filosofía.

Podemos hablar de dos navegaciones en Platón. Una primera que simbolizaría el recorrido que realizó la filosofía impulsada por la fuerza de la filosofía naturalista, filosofía que había caracterizado a sus predecesores, Y una segunda navegación que haría referencia a la nueva ruta que conduce a la filosofía al descubrimiento de lo suprasensible, es decir, del ser inteligible. Esto último será el aporte más significativo de Platón. Esta segunda navegación puede aplicarse a dos planos de lo real. Al plano fenoménico y visible del mundo sensible, del mundo natural; y al plano metafenoménico e invisible del mundo inteligible el cual solamente es aprehensible por la inteligencia del hombre. De allí que sea puramente inteligible. Luego de esta innovación platónica es posible hablar de los opuestos material e inmaterial, sensible y suprasensible, empírico y metaempírico, físico y suprafísico. Por esto también la naturaleza, el cosmos, deja de ser la totalidad de las cosas que son para pasar a ser las cosas que aparecen. Lo sensible del mundo físico es apariencia y copia del mundo inteligible compuesto por las ideas.

Las ideas (eidos, forma, esencia) son las causas de la naturaleza no física, son realidades inteligibles, son aquello que piensa el pensamiento una vez liberado de lo sensible. Las ideas son la verdad, son el verdadero Ser, el Ser por excelencia, la verdadera realidad. Al conjunto de ideas se lo denomina mundo de las ideas o hiperuranio. Las ideas y el hiperuranio son captados solo por la parte más elevada del alma humana, la inteligencia.

De esta manera es necesario hablar de dos planos del Ser, dos planos de la realidad. El plano del Ser sensible, caracterizado por el perpetuo fluir y cambiar, el mundo de las apariencias y de la opinión; y el plano del Ser inteligible, caracterizado por la inmutabilidad, lo eterno, el mundo de la realidad y la verdad.

Con respecto al no-Ser Platón está de acuerdo con Parménides para quien el no-Ser no existe como absoluta negación del Ser pero cree que...

lunes, 5 de abril de 2010

Felicidades en estas Pascuas

Tiempo de meditación, recogimiento y reflexión para unos. Tiempo de relajación y diversión para otros. Para unos, promesa de libertad, paso de la esclavitud a la liberación. Para otros, esperanza de vida nueva, paso de la muerte a la vida. Para algunos, días no laborales, para otros tantos vacaciones y descanso. Para todos Felicidades!!!

sábado, 3 de abril de 2010

Capitalismo: una historia de amor - Capitalism: a love story (2009)

Este es el nombre de la última producción de Michael Moore. Trata, a grades rasgos, sobre las consecuencias que este sistema económico ha tenido en el país del norte en los últimos años como consecuencia de la desregulación del sistema financiero y la corrupción política. Expone la peor cara del capitalismo revelando las miserias de su país a la vez que trata de recuperar sus grandezas.

El film comienza con una comparación de los Estados Unidos con el Imperio Romano. De alguna forma lo que el escritor, productor y director quiere, es mostrar la decadencia de un sistema que tuvo su época dorada luego de la segunda guerra mundial cuando Estados Unidos se reafirmaba como una potencia económica. Moore trata de mostrar los distintos hechos de corrupción que llevaron a esta nación, y en definitiva, al mundo entero a la quiebra.

Es muy interesante la investigación interna y la autocrítica que realiza de su propio país viajando en el tiempo desde la escritura de la constitución nacional, que buscaba promover el bienestar de sus miembros, hasta la crisis económica que llevaría a la administración de Bush hijo a desembolsar 700.000.000.000 de dólares para salvar algunos bancos de la ruina absoluta. ¡¿Pequeña cifra, eh?! Luego lo seguirían varios gobiernos europeos.

Moore muestra además de los tejes y manejes de la política de los poderosos y adinerados, aquellos que se vieron beneficiados por el desmanejo y la desregulación del sistema financiero, a las víctimas. Los trabajadores sencillos que han perdido sus hogares a causa de las “estafas” legales perpetradas por los bancos y su sistema hipotecario. A los trabajadores que lo que ganan, si es que aun conservan sus trabajos, no les alcanza para vivir. Pone en evidencia un sistema inequitativo en la distribución de la riqueza donde solo el 1% de la población norteamericana es adinerada, muy adinerada, y el 95% del grupo restante combinado no llega a igualar a ese 1%. Un sistema en el que un piloto de avión no gana lo necesario para vivir, en donde los maestros, los médicos y las enfermeras tampoco ganan lo suficiente, donde los mejores alumnos luego de egresados de las universidades son puestos a trabajar al servicio de este sistema, que está podrido en sus fundamentos, en lugar de estar trabajando en la producción y en la resolución de los problemas de la gente. El capitalismo juega con las esperanzas de los hombres comunes de que algún día llegarán a ser ricos. La cuestión es que el sistema, como está planteado en la actualidad, no permite la realización del sueño americano sino más bien una pesadilla.

viernes, 2 de abril de 2010

El "ser para la muerte" en la filosofía de Martín Heidegger

El eje central de la filosofía de Heidegger es volver a formular la pregunta por el Ser. Y el hombre es el ser que se interroga acerca del Ser. Es el ser capaz de reflexionar sobre su propio ser y sobre el ser-en-general.

    Ahora bien, el hombre cotidiano se descubre huyendo constantemente de sí mismo, de un temor que lo agobia. A esto Heidegger lo denomina “verfallen” (derrumbamiento), y consiste en una fuga de sí mismo. El sujeto se transforma en el cualquiera anónimo. El hombre que no es auténtico es el que se encuentra absorbido por las cosas que absorben a cualquiera y termina por interpretarse a sí mismo como una cosa entre otras. Pero, ¿Qué es el temor para Heidegger?

    Antes de responder esta pregunta deberíamos reproducir la distinción que el mismo Heidegger hace respecto del temor y del miedo. Aunque comúnmente se los asocie como sinónimos no son lo mismo. El miedo encuentra su origen en algo externo. Siempre se tiene miedo de una persona o cosa determinada, no obstante solo un ser que se preocupe por su Ser puede sentir miedo. Al tener miedo el hombre se preocupa por su propio ser-en-el-mundo. El hombre en su falta de autenticidad no huye del miedo sino del temor.

El temor no encuentra su origen en un objeto determinado y definido. Lo que al hombre le inspira temor es el mundo como tal. En el temor el mundo se le aparece al hombre irremediablemente en toda su nada. Un mundo que es ajeno a él. En el temor el hombre se encuentra a sí mismo como un ser arrojado a un estado en el que no está a gusto, y si trata de escapar de este hecho duro, si se refugia en el ser uno-como-muchos (das Man), su ser, su existencia se vuelve inauténtica.

El temor es lo que constituye el significado propio, genuino y auténtico del yo. En el derrumbamiento el hombre se escapa de sí mismo, de su ser auténticamente el mismo, en última instancia de su ser hombre. En el temor el hombre se enfrenta con su ser como proyecto inacabado, su ser como posibilidad. El hombre ejerce la ejecución de su propio ser, pero siendo un proyecto caído. Caído porque aún no adquirido perfecto dominio sobre sí mismo. El temor descubre en el hombre la posibilidad de ser proyecto, y esta posibilidad es la muerte. La muerte es entendida entonces como fin del ser potencial del hombre. La muerte es el fin de todo proyecto, o dicho de otra manera, todo proyecto se acaba con la muerte. Por consiguiente todo temor es temor a la muerte.

Pero la muerte es parte constitutiva de la vida del ser del hombre. El hombre desde que nace comienza a morir, comienza a vivir con la muerte. Tan pronto como el hombre viene a la vida ya es lo suficientemente viejo para morir.

La muerte no es, o no debe ser, un hecho vivido externamente sino que debe ser vivido como algo que es algo intrínseco a la propia vida del hombre. Mas el hombre, en su cotidianeidad, en su praxis, es absorbido por el anonimato...
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