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jueves, 22 de abril de 2010

Día de la tierra - 22 de abril

  Hoy se celebra en todo el mundo el día de nuestro hogar, el único que tenemos y que por esto mismo deberíamos cuidar con conciencia y responsabilidad. Esta fecha fue elegida por un senador norteamericano en 1970 para concientizar a la gente sobre las cuestiones ecológicas tales como la utilización de los recursos naturales, la contaminación, el equilibrio natural, etc., más allá de toda perspectiva o postura política o religiosa.

En su afán conquistador en vistas a acumular la mayor cantidad de capital y poder posible el ser humano “ha tomado posesión” de la tierra explotándola, desgarrándola, malográndola, devastando ecosistemas, especies, derrochado agua, centralizando la utilización y distribución de recursos, etc., sin otro propósito que el propio beneficio. Pero no el de todos, el de algunos, a costa de la salud del planeta. Olvidando además que la tierra es como una pecera de la cual no podemos salir. Si destruimos nuestra pecera, seremos nosotros mismos los perjudicados. Por eso es bueno ser conscientes de esto y lograr una especie de conciencia ética en torno a nuestro comportamiento con respecto a nuestro hogar, el único que tenemos.

Lo privado es de uno y lo defendemos a capa y espada, mientras que lo público es de todos, y justamente por esto creemos que es de nadie. Esto es un error. Deberíamos cuidar lo de todos al menos de la misma manera en que cuidamos lo particular de uno. Así como nos gusta nuestra casa acomodada y embellecida por adornos, limpia y con todo lo que necesitamos, de la misma manera deberíamos cuidar del mundo que es nuestra casa, la casa de todos. Lamentablemente esto no es así, contaminamos, ensuciamos, destruimos, desertizamos, devastamos, etc. La pregunta sería: ¿hasta cuándo? Si no tomamos conciencia ahora, porque tarde o temprano lo haremos, la naturaleza, la tierra misma tendrá la última palabra. Que no se nos venga abajo nuestra casa a causa nuestra. Cuidemos nuestro hogar, cuidemos la tierra y compartamos con los que podamos este día que debería ser en realidad todos los días, el día de nuestro planeta.
 

sábado, 17 de abril de 2010

Aristóteles, el gran filósofo de la antigüedad (384-322 a.C.)

Aristóteles ha sido un pensador prolífico que ha tratado una gran variedad de temas por lo cual demandaría un trabajo investigativo demasiado extenso para abarcar todo su pensamiento y más extenso aun para poder exponerlo en este blog. De allí la necesidad de realizar un recorte eligiendo, a mi entender, los puntos centrales de su pensamiento.

Nacido en Estagira, Macedonia, actual Grecia, fue discípulo de Platón y maestro de Alejandro Magno. Fue además fundador del Liceo, una escuela de filosofía construida cerca del templo de Apolo Licio, por eso su nombre. A diferencia de la Academia platónica, el Liceo se centró más en la ciencia empírica y no tanto en el estudio de las ideas y del mundo ideal.

El conjunto de las obras aristotélicas se las conoce como Corpus Aristotelicum. Sus obras se perdieron para el mundo occidental durante la edad media, y fueron recuperadas alrededor de los siglos XI y XII de la era cristiana de la mano de los musulmanes.

A diferencia de Platón, Aristóteles se interesó más por los fenómenos y las ciencias empíricas que por las matemáticas. El espíritu científico de Aristóteles llevaría a una sistematización de los conocimientos y de la ciencia y a una diferenciación de los métodos de las distintas ciencias según su objeto de estudio.

Aristóteles va a dividir las ciencias en: Teóricas, es decir, aquellas que buscan el saber por sí mismas; Prácticas, aquellas que buscan el saber para lograr la perfección moral del hombre; y Creadoras o Técnicas, aquellas que buscan el saber en vistas  a un hacer.

De esta manera va a postular como ciencia teórica a la Metafísica o Filosofía Primera. La metafísica es la ciencia que se ocupa de las realidades que están por encima de la realidad física. Metafísica significa más allá de la física y trataría los fundamentos de la realidad. Aristóteles da en distintas partes de sus escritos cuatro definiciones de lo que es esta ciencia. En primer lugar, es la ciencia que investiga las causas y principios primeros; es además la ciencia que examina el Ser el cuanto Ser; en tercer lugar, es la ciencia que analiza la substancia; y finalmente es la ciencia que indaga a dios y a la substancia suprasensible.

Para Aristóteles van a existir cuatro causas en la realidad. La causa formal, es decir, la idea o esencia; la causa material, en otras palabras, aquello de lo cual surge algo; la causa eficiente o motora, que se correspondería con el principio de cambio; y por último la causa final, es decir, el fin hacia el que tiende a ser la cosa.

El Ser posee múltiples significados y no solo uno. El Ser es substancia o accidente de la substancia o actividad de la substancia. De esta forma es posible agrupar los significados del término Ser en cuatro grupos: el Ser como categoría; el Ser como acto y potencia; el Ser como accidente; y el Ser como lo verdadero.

sábado, 10 de abril de 2010

Un dilema existencial entre los jóvenes: ¿Felicidad o capital?

Entre los adultos nos cuestionamos muchas veces sobre lo acertado de nuestra decisión a la hora de elegir la profesión que nos determinaría económica y profesionalmente el resto de nuestra vida. Se nos plantea la duda por diversos motivos tales como los bajos salarios, la poca proyección a futuro, la inestabilidad laboral, la injusticia social, etc. Este es el panorama actual que les mostramos a nuestros jóvenes.

Podrían objetarme que esta dicotomía planteada en la ya conocida pregunta adolescente: ¿haré lo que me gusta o lo que me dé dinero? Es común a los jóvenes de todos los tiempos. La diferencia radica en que, hace no mucho tiempo, aquel que optaba por una cosa, optaba también, en alguna medida por la otra. El que elegía ser profesional y dedicar varios años de su vida al estudio, luego en el ejercicio de su profesión encontraba felicidad por hacer lo que le gustaba y a la vez ganaba buen dinero como reconocimiento de todos sus años de preparación y experiencia.

Las cosas han cambiado y de más está decirlo. Hoy más allá de no valorar el esfuerzo personal, tampoco se valora el resultado sino a aquel que tiene más poder, más fuerza para imponerse a los demás. Es por esto que hay profesiones a las que se puede acceder sin mucho esfuerzo y ganar cifras siderales. Piénsese en los deportistas profesionales que, por el simple hecho de jugar un deporte popular que arrastra multitudes, ganan fortunas. O piénsese en otros trabajos que, sin demandar la preparación que requiere se médico, ingeniero, arquitecto, docente o abogado entre otras, tienen satisfacciones monetarias más importantes.

El dilema radica en esto, ¿felicidad o dinero? Conversando con un adolescente a punto de recibirse del secundario me decía: ¿para qué formarse, para qué pensar, para qué complicarse si es mejor no saber mucho pero ganar bien? Y seguido a esto...

martes, 6 de abril de 2010

Platón y su filosofía (428-347 a.C.)

Nació en Atenas siendo su verdadero nombre Aristocles. Fue discípulo de Sócrates y maestro de Aristóteles. Hacia el 399 a.C., luego de la muerte de Sócrates y de su desilusión de la política ateniense se trasladó a Megara como huésped de Euclides. En el 388 a.C. parte en un viaje por la actual Italia, seguramente para conocer las comunidades pitagóricas de quienes va a tomar muchas de sus ideas. Luego es invitado a Siracusa (actual Sicilia) por el tirano Dionisio I. Finalmente regresará a Atenas y fundará la Academia.

La novedad de Platón con respecto a los filósofos anteriores es su descubrimiento de una realidad suprasensible, el punto fundamental del que dependerán las soluciones a los problemas de la filosofía.

Podemos hablar de dos navegaciones en Platón. Una primera que simbolizaría el recorrido que realizó la filosofía impulsada por la fuerza de la filosofía naturalista, filosofía que había caracterizado a sus predecesores, Y una segunda navegación que haría referencia a la nueva ruta que conduce a la filosofía al descubrimiento de lo suprasensible, es decir, del ser inteligible. Esto último será el aporte más significativo de Platón. Esta segunda navegación puede aplicarse a dos planos de lo real. Al plano fenoménico y visible del mundo sensible, del mundo natural; y al plano metafenoménico e invisible del mundo inteligible el cual solamente es aprehensible por la inteligencia del hombre. De allí que sea puramente inteligible. Luego de esta innovación platónica es posible hablar de los opuestos material e inmaterial, sensible y suprasensible, empírico y metaempírico, físico y suprafísico. Por esto también la naturaleza, el cosmos, deja de ser la totalidad de las cosas que son para pasar a ser las cosas que aparecen. Lo sensible del mundo físico es apariencia y copia del mundo inteligible compuesto por las ideas.

Las ideas (eidos, forma, esencia) son las causas de la naturaleza no física, son realidades inteligibles, son aquello que piensa el pensamiento una vez liberado de lo sensible. Las ideas son la verdad, son el verdadero Ser, el Ser por excelencia, la verdadera realidad. Al conjunto de ideas se lo denomina mundo de las ideas o hiperuranio. Las ideas y el hiperuranio son captados solo por la parte más elevada del alma humana, la inteligencia.

De esta manera es necesario hablar de dos planos del Ser, dos planos de la realidad. El plano del Ser sensible, caracterizado por el perpetuo fluir y cambiar, el mundo de las apariencias y de la opinión; y el plano del Ser inteligible, caracterizado por la inmutabilidad, lo eterno, el mundo de la realidad y la verdad.

Con respecto al no-Ser Platón está de acuerdo con Parménides para quien el no-Ser no existe como absoluta negación del Ser pero cree que...

lunes, 5 de abril de 2010

Felicidades en estas Pascuas

Tiempo de meditación, recogimiento y reflexión para unos. Tiempo de relajación y diversión para otros. Para unos, promesa de libertad, paso de la esclavitud a la liberación. Para otros, esperanza de vida nueva, paso de la muerte a la vida. Para algunos, días no laborales, para otros tantos vacaciones y descanso. Para todos Felicidades!!!

sábado, 3 de abril de 2010

Capitalismo: una historia de amor - Capitalism: a love story (2009)

Este es el nombre de la última producción de Michael Moore. Trata, a grades rasgos, sobre las consecuencias que este sistema económico ha tenido en el país del norte en los últimos años como consecuencia de la desregulación del sistema financiero y la corrupción política. Expone la peor cara del capitalismo revelando las miserias de su país a la vez que trata de recuperar sus grandezas.

El film comienza con una comparación de los Estados Unidos con el Imperio Romano. De alguna forma lo que el escritor, productor y director quiere, es mostrar la decadencia de un sistema que tuvo su época dorada luego de la segunda guerra mundial cuando Estados Unidos se reafirmaba como una potencia económica. Moore trata de mostrar los distintos hechos de corrupción que llevaron a esta nación, y en definitiva, al mundo entero a la quiebra.

Es muy interesante la investigación interna y la autocrítica que realiza de su propio país viajando en el tiempo desde la escritura de la constitución nacional, que buscaba promover el bienestar de sus miembros, hasta la crisis económica que llevaría a la administración de Bush hijo a desembolsar 700.000.000.000 de dólares para salvar algunos bancos de la ruina absoluta. ¡¿Pequeña cifra, eh?! Luego lo seguirían varios gobiernos europeos.

Moore muestra además de los tejes y manejes de la política de los poderosos y adinerados, aquellos que se vieron beneficiados por el desmanejo y la desregulación del sistema financiero, a las víctimas. Los trabajadores sencillos que han perdido sus hogares a causa de las “estafas” legales perpetradas por los bancos y su sistema hipotecario. A los trabajadores que lo que ganan, si es que aun conservan sus trabajos, no les alcanza para vivir. Pone en evidencia un sistema inequitativo en la distribución de la riqueza donde solo el 1% de la población norteamericana es adinerada, muy adinerada, y el 95% del grupo restante combinado no llega a igualar a ese 1%. Un sistema en el que un piloto de avión no gana lo necesario para vivir, en donde los maestros, los médicos y las enfermeras tampoco ganan lo suficiente, donde los mejores alumnos luego de egresados de las universidades son puestos a trabajar al servicio de este sistema, que está podrido en sus fundamentos, en lugar de estar trabajando en la producción y en la resolución de los problemas de la gente. El capitalismo juega con las esperanzas de los hombres comunes de que algún día llegarán a ser ricos. La cuestión es que el sistema, como está planteado en la actualidad, no permite la realización del sueño americano sino más bien una pesadilla.

viernes, 2 de abril de 2010

El "ser para la muerte" en la filosofía de Martín Heidegger

El eje central de la filosofía de Heidegger es volver a formular la pregunta por el Ser. Y el hombre es el ser que se interroga acerca del Ser. Es el ser capaz de reflexionar sobre su propio ser y sobre el ser-en-general.

    Ahora bien, el hombre cotidiano se descubre huyendo constantemente de sí mismo, de un temor que lo agobia. A esto Heidegger lo denomina “verfallen” (derrumbamiento), y consiste en una fuga de sí mismo. El sujeto se transforma en el cualquiera anónimo. El hombre que no es auténtico es el que se encuentra absorbido por las cosas que absorben a cualquiera y termina por interpretarse a sí mismo como una cosa entre otras. Pero, ¿Qué es el temor para Heidegger?

    Antes de responder esta pregunta deberíamos reproducir la distinción que el mismo Heidegger hace respecto del temor y del miedo. Aunque comúnmente se los asocie como sinónimos no son lo mismo. El miedo encuentra su origen en algo externo. Siempre se tiene miedo de una persona o cosa determinada, no obstante solo un ser que se preocupe por su Ser puede sentir miedo. Al tener miedo el hombre se preocupa por su propio ser-en-el-mundo. El hombre en su falta de autenticidad no huye del miedo sino del temor.

El temor no encuentra su origen en un objeto determinado y definido. Lo que al hombre le inspira temor es el mundo como tal. En el temor el mundo se le aparece al hombre irremediablemente en toda su nada. Un mundo que es ajeno a él. En el temor el hombre se encuentra a sí mismo como un ser arrojado a un estado en el que no está a gusto, y si trata de escapar de este hecho duro, si se refugia en el ser uno-como-muchos (das Man), su ser, su existencia se vuelve inauténtica.

El temor es lo que constituye el significado propio, genuino y auténtico del yo. En el derrumbamiento el hombre se escapa de sí mismo, de su ser auténticamente el mismo, en última instancia de su ser hombre. En el temor el hombre se enfrenta con su ser como proyecto inacabado, su ser como posibilidad. El hombre ejerce la ejecución de su propio ser, pero siendo un proyecto caído. Caído porque aún no adquirido perfecto dominio sobre sí mismo. El temor descubre en el hombre la posibilidad de ser proyecto, y esta posibilidad es la muerte. La muerte es entendida entonces como fin del ser potencial del hombre. La muerte es el fin de todo proyecto, o dicho de otra manera, todo proyecto se acaba con la muerte. Por consiguiente todo temor es temor a la muerte.

Pero la muerte es parte constitutiva de la vida del ser del hombre. El hombre desde que nace comienza a morir, comienza a vivir con la muerte. Tan pronto como el hombre viene a la vida ya es lo suficientemente viejo para morir.

La muerte no es, o no debe ser, un hecho vivido externamente sino que debe ser vivido como algo que es algo intrínseco a la propia vida del hombre. Mas el hombre, en su cotidianeidad, en su praxis, es absorbido por el anonimato...
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