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miércoles, 19 de mayo de 2010

Boecio, el filósofo desconsolado (480-525)

El nombre completo de este autor es Anicio Manlio Torcuato Severino Boecio. Nació en Roma en el año 480 y murió en Pavia en el año 525. Perteneciente a una familia acomodada de Roma se movió en las altas esferas de la sociedad de su tiempo llegando a poseer tal poder que despertó el recelo de sus enemigos. Fue encarcelado, torturado y decapitado acusado de conspirar en contra del Imperio. Fue en este tiempo que estuvo preso que escribió su obra más conocida, La consolación de la filosofía, de allí el nombre del presente post. En esta obra dialoga con la Filosofía, representada en la persona de una mujer vstida con harapos, en busca de respuestas sobre la injusticia y el mal en el mundo. Se pregunta por qué los malvados viven bien y cómodos mientras que los justos no.

Para Boecio la filosofía trasciende a la naturaleza humana. Es perenne y consiste en la búsqueda de algo perenne. Esto es, la búsqueda de la sabiduría, conocimiento teórico a la vez que práctico, y el amor de Dios.  Ahora bien, para este pensador, Dios es la Sabiduría, es la sabiduría subsistente en sí misma, causa de todas las cosas. Dios es la Verdad. Él mismo lo dijo en las Sagradas Escrituras. La filosofía teórica se corresponde al conocimiento en sí mismo, mientras que la filosofía práctica consiste en el conocimiento por la acción que le sigue al conocimiento en sí mismo.

La filosofía teórica natural trata temas naturales tales como las formas de los cuerpos físicos, la materia y el movimiento. A su vez las matemáticas también se corresponden con la filosofía teórica, encargándose de las formas de los cuerpos sin materia ni movimiento, a saber, las líneas, los triángulos, etc. Finalmente la teología es otra forma de la filosofía teórica, encargándose de las formas “separadas” de la materia y el movimiento, es decir, de Dios, los ángeles y el alma humana. La filosofía teórica natural emplea el método de la razón; las matemáticas el método del aprendizaje; y la teología, elevándose sobre el juego de la imaginación y aprehendiendo la forma pura, el Ser, utiliza el método del intelecto.

En la filosofía práctica encontramos a la ética, que debe enseñar al hombre como conducirse virtuosamente; la política, que muestra como debe ser regido el Estado; y la economía que debe procurar la conducta virtuosa de la familia.

Los hombres son seres dotados de razón, y como tales, poseen la facultad de libre elección. No obstante, la libertad consiste en el...
...sometimiento del individuo a la providencia divina, mientras que la esclavitud consiste en la inclinación del individuo a las pasiones y al mundo sensible.

La lógica será el instrumento necesario para todas las ciencias, y la gramática y la retórica servirán para la expresión del conocimiento que se obtenga. La lógica, la gramática y la retórica son parte de las denominadas Artes liberales que en la edad media recibieron el nombre de Trivium, junto con el Cuadrivium, la aritmética, la geometría, la astronomía y la música, que constituían el programa formativo medieval.

Para Boecio Dios es el Ser supremamente bueno y fuente de todo lo bueno. Siempre que se halle alguna imperfección debe existir la correspondiente perfección. Por lo tanto, frente a todas las imperfecciones del mundo, Dios, que es perfecto, existe.  Dios existe y es el más perfecto de todos los seres. La suprema felicidad consistirá entonces en un estado perfecto en el que lo bueno se de todo junto y de una vez. Solo participando de Dios el hombre podrá ser feliz.

Según Boecio, las almas preexisten y descienden en los cuerpos aceptando de esta forma la doctrina platónica. La verdad se encuentra dentro del hombre en su alma. La mente es la fuerza activa que se apodera de todo lo que se le presenta a los sentidos, analizando sus partes, dividiéndolas y combinándolas. A través de los sentidos el cuerpo exita la inteligencia del alma. La mente se encuentra llena de ideas ocultas que necesitan un estímulo externo de los sentidos para convertirse en objetos de nuestro conocimiento. Tales ideas son innatas.

Los universales, tema ampliamente desarrollado en la edad media, encuentran su problematización en la pregunta de si son realidades o concepciones de la mente los géneros, las especies y los mismos universales. En esto radica la centralidad de dicho problema para Boecio y para muchos otros medievales. Ahora bien, si son realidades, ¿son corpóreas o incorpóreas? Y si son incorpóreas, ¿existen aparte de las cosas sensibles o en unión con ellas? Los universales son aquello que muchas cosas tienen en común.

Los géneros y las especies son realidades incorpóreas que existen en los cuerpos y pueden ser comprendidos aparte de ellos. La especie es el concepto formado de la semejanza sustancial de individuos diferentes en número. El género es el concepto extraído de la semejanza de las diferentes especies. Otro es el caso de los universales. Los universales tienen dos modos de ser: un modo de ser que consiste en la existencia real en las cosas sensibles; y otro modo de ser que consiste en la existencia en el pensamiento, pudiendo ser pensado aparte de las cosas sensibles.

Con respecto al conocimiento Boecio se resiste a aceptar la doctrina aristotélica de los universales. Niega que el intelecto sea pasivo y receptor de ideas del mundo sensible, adoptando la doctrina platónica de las ideas innatas, con lo cual el conocimiento se torna independiente del mundo sensible utilizando a este último solo como disparador. A diferencia de Platón las ideas, las formas puras, no se encuentran ya en un mundo ideal, hiperuranio, sino en la mente de Dios.

La forma determina a cada cosa a ser la clase de cosa que es. Y al hacerlo, da a la cosa su ser, su esse. Dios es la forma pura sin materia a diferencia de los demás seres. En todo ser creado el “ser” es diferente de “aquello que es”, en otras palabras el ser es distinto a la esencia. Esto será lo que utilizará Santo Tomás para expresar la distinción entre esencia y acto de ser que diferencia a las creaturas del Creador.

De Boecio es también la famosa definición de persona, a saber, sustancia individual de naturaleza racional, expresando lo esencial, es decir, lo que el hombre es.

Las cosas pueden diferir o ser iguales en tres sentidos o maneras: según el género, la especie y el número. La imagen es la combinación de diversos accidentes y formas subsistentes en una sustancia individual, es el reflejo de las ideas o formas puras. Decimos reflejo en el sentido que las formas que vemos en el mundo son participaciones de las formas puras que se encuentran en la mente de Dios.

En conclusión los universales no son simples conceptos sino realidades subsistentes, son incorpóreos y no subsisten fuera de las cosas individuales, excepto como ideas en la mente divina y en la humana.

1 comentarios:

jacobs dijo...

muy buena la informaion

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